Durante nuestra visita a Samarcanda, teníamos claro que, si nos sobraba algo de tiempo, intentaríamos organizar una excursión de un día a Shahrisabz por libre. Esta ciudad, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se encuentra “tan solo” a 80 km de Samarcanda y para nosotros se trata de una parada imprescindible de cualquier viaje por Uzbekistán. La distancia entre Samarcanda y Shahrisabz se cubre en unas dos horas en coche ya que las carreteras son reguleras y además hay que subir y bajar un puerto de montaña. Así que esta excursión de un día a Shahrisabz os ocupará prácticamente una jornada completa del viaje.
Dicho esto, nosotros no recomendamos hacer noche en Shahrisabz ya que todo lo que hay que ver se concentra en una enorme plaza y, fuera de ahí, no hay mucho más que ver o hacer.

¿Merece la pena hacer una excursión de un día a Shahrisabz?
Esta ciudad de impronunciable nombre es famosa por ser el lugar de nacimiento del famoso emperador Tamerlán o Amir Timur. Él mismo la convirtió en su segunda capital, después de Samarcanda, y en un centro muy importante de ciencia y arte. De hecho, su deseo era ser enterrado aquí, pero circunstancias de la vida (que os explicamos en el post de Samarcanda) hicieron que acabara en el Mausoleo de Guri-Amir en Samarcanda.
En Shahrisabz se encuentran las ruinas del que iba a ser el palacio más grande jamás construido en el mundo. Solo por sentirte como una hormiguilla a los pies de sus restos, ya merece la pena el viaje hasta aquí.
Shahrisabz significa “ciudad Verde” y, aunque está rodeada de montañas y en medio del más puro desierto, la zona monumental está integrada entre verdes jardines perfectamente cuidados. Hay múltiples cafés y hoteles alrededor de los jardines, de hecho, todo el complejo tiene un aire de parque temático algo inquietante y totalmente opuesto a lo que se puede ver en el resto de la ciudad. Por lo visto, el gobierno quiere convertir Shahrisabz en la “ciudad de festivales” de Uzbekistán y usar el complejo histórico como núcleo central.

¿Cómo llegar hasta Shahrisabz?
En Shahrisabz no hay trenes ni aeropuerto, así que la respuesta es obvia: la mejor manera de llegar a Shahrisabz es por carretera. Lo ideal es contratar un coche con conductor desde Samarcanda para hacer el recorrido completo. Tras preguntar en la oficina de turismo de Samarcanda cuál era el precio aproximado del viaje, nos fuimos a negociar con un grupo de taxistas que esperan cerca del Registán. Conseguimos dejarlo en 40 Dólares idea y vuelta para los dos.
Al día siguiente quedamos con nuestro conductor a las 8.30 de la mañana en la puerta de nuestro hotel para iniciar la ruta. Tenéis toda la información de los lugares en los que nos alojamos en la guía de viaje a Uzbekistán. Las tortuosas carreteras y la conducción “ligera” de los uzbekos no es 100% compatible con la falta de cinturones de seguridad en la mayoría de los coches. Pero se sobrevive y a todo uno se acostumbra. Además la ruta es muy panorámica y es una gran oportunidad para conocer las montañas uzbekas y ver cómo viven los locales fuera de las grandes ciudades.


¿Qué ver en una excursión de un día a Shahrisabz?
Lo primero de todo y más importante, entrar en el complejo de Shahrisabz es gratis. Hay unas murallas que rodean los edificios históricos pero no se paga por atravesarlas. De hecho, veréis a muchos locales que pasean por los alrededores y que no pagan absolutamente nada, así que si alguien os pide dinero a cambio de “tickets”, podéis declinar el ofrecimiento muy amablemente. Hay entradas oficiales aparte para algunos de los monumentos que podréis pagar directamente en el sitio, pero solo si os apetece entrar.
Si el tiempo es agradable, suele haber bastantes celebraciones de bodas en la zona. Es muy buena oportunidad para entender un poco más de la cultura de Uzbekistán y sacarse alguna foto con los novios. ¡Muchas veces os las pedirán ellos directamente!

Las ruinas del palacio Ak-Saray
Esta excursión de un día a Shahrisabz debe comenzar por el palacio Ak-Saray (o lo que queda de él). Después de una de sus campañas, Timerlán ordenó construir un gigantesco e inimitable palacio que no tuviera parangón en el mundo entero. En la primavera de 1380, artesanos, arquitectos y constructores locales y extranjeros empezaron esta faraónica obra. Ak-Saray significa literalmente “Palacio Blanco”.

Realmente hay que hacer grandes esfuerzos para imaginar lo que fue este palacio, pero se dice que fue uno de los más impresionantes de todo Oriente. Hoy apenas se conservan dos inmensos muros del portal de entrada. Debido a su altura y su tamaño era bastante inestable y los numerosos terremotos que han asolado la región han dejado solo estos muros. Eso sí, con más de 40 metros… ¡resulta majestuoso!
Estatua de bronce de Tamerlán
La estatua de Tamerlán, luce de forma espectacular en el parque contiguo con la perspectiva de los restos del palacio a lo lejos. Es el sitio favorito de los uzbekos para hacerse fotos. Hay varios carritos eléctricos que por unos 10K UZB te llevan a los puntos más alejados del recinto, pero nosotros recomendamos hacerlo a pie, si la temperatura lo permite, ya que es un paseo muy agradable. Os contamos todos los detalles de la historia de Tamerlán en el post de Samarcanda.

Paseo hasta el complejo Dorut Tillovat
Siguiendo hacia el sur encontramos la Madraza Chubin, que ahora actúa como museo, la Mezquita Malik Azhdar y la Mezquita y Madraza A Ogolig. Niguna tiene mucho que ofrecer, así que seguimos nuestro camino hacia la otra joya de Shahrisabz, el complejo Dorut Tillovat, nuestro rincón favorito de esta excursión de un día a Shahrisabz.
Lo primero que veremos en este complejo será la mezquita Kunduzak. Al lado está la Mezquita Kok Gumbaz (o “Cúpula Azul”), obra de Ulugbek, el hijo más famosos de Tamerlán, en 1437. Se accede por un patio de frondosos árboles donde hay un minarete aislado para llamar a la oración. En el lado derecho se encuentra la mezquita, con una cúpula impresionante de azulejos, y al lado izquierdo los mausoleos.

Cruzando la explanada, se encuentra la mezquita Khazrati-Imam con su exterior de piedra y su patio lleno de árboles. Acabamos nuestro paseo en el mausoleo Dorus Saodat o “Lugar de fuerza y poder” que contiene la tumba de Jehangir, hijo mayor y favorito de Amir Timur. En el lado sur del mausoleo y bajando unas escaleras se llega a la cripta que estaba destinada a Amir Timur y que nos hace pensar que Tamerlán había planeado reposar en un lugar de lo más sencillo.


Paso Takhtakaracha
Volvemos a Samarcanda y deshacemos el camino recorrido a través de la cordillera de Zarafshan y el valle del río de Qashqadaryo, por el paso Takhtakaracha con sus 1788m. En lo alto del puerto hay llamativo y vetusto cartel de Samarcanda que indica la entrada a la región. Este paso es famoso y conocido como el “Paso del Emir”. Este era el paso elegido por las caravanas y los viajeros que seguían la Ruta de la Seda con dirección al Océano Índico.

