QUÉ VER EN JORDANIA EN UNA SEMANA – GUÍA DE VIAJE POR LIBRE

Jordania alberga una de las siete maravillas del mundo moderno. Y solo por eso ya merece una visita. Pero Jordania es más. Es muchísimo más. Jordania es el desierto más espectacular jamás visto, Jordania es el mar Muerto y sus orillas de sal, Jordania es arqueología y ruinas increíbles. Jordania son valles, colinas, carreteras infinitas. Una gastronomía de infarto y una cultura maravillosa.

Y todo esto lo podéis ver, como nosotros, en una semana (aunque nos hubiéramos quedado tranquilamente un mes). Jordania es fácil de visitar, está increíblemente preparada para el turismo y es muy segura. Así que supone un destino ideal para un viaje de duración media, no muy lejos de Europa pero con un contraste apasionante. Además, nosotros la recorrimos en coche, muy cómodamente y disfrutando a tope de cada segundo de libertad. Os contamos esto y mucho más en las siguientes líneas. ¿Nos acompañáis?

Entrada al país

Aterrizamos en el aeropuerto Queen Alia tras un vuelo de unas 5 horas desde Madrid con Royal Air Jordania. La vuelta la hicimos con Ryanair, que acaba de abrir ruta directa una vez a la semana entre Madrid y Amán (octubre 2021). Aun así, os aconsejamos mirar las mejores opciones de viaje en Skyscanner. Si combináis Jordania con otros países de la zona y entráis por tierra al país, debéis informaros de las condiciones de cada frontera, pues no son siempre las mismas.

Para entrar en Jordania se necesita disponer de un pasaporte con al menos 6 meses de validez y tramitar el visado a la llegada o visado “on arrival”. Si vais a visitar Petra (¡cómo no!), entonces os conviene adquirir el Jordan Pass. Se trata de un billete que combina el visado y las entradas a los enclaves más turísticos del país. Su precio depende de los días que queráis visitar Petra. Toda la información así como la compra online se realiza desde su página oficial. La confirmación llega al correo electrónico casi inmediatamente. Os aconsejamos llevar el Jordan Pass impreso para facilitar los trámites tanto en inmigración como en las entradas turísticas.

Además, es obligatorio contar con un seguro de viaje que cubra eventuales hospitalizaciones y cuarentenas. Nosotros os aconsejamos el seguro Mondo ya que es el que mayor cobertura ofrece del mercado y sale muy bien de precio.

Mejor época

La mejor época para visitar Jordania son los meses de primavera y otoño. De verdad que nos cuesta entender cómo la gente se atreve a visitar el país en verano. Nosotros estuvimos durante la última semana de octubre y pasamos bastante calor. Un apunte importante a tener en cuenta es que, si queréis hacer uno de los trekkings acuáticos más chulos del mundo, el Wadi Mujib, emplacéis vuestra visita entre el 31 de marzo y el 31 de octubre, ya que el resto del año está cerrado. Además, el cambio al horario de invierno se produce el último jueves de octubre, con lo que los días serán muy cortos (anochece antes de las 5) a partir de esa fecha.

Seguridad

Jordania es un país muy seguro. Repetimos, muy seguro. Es difícil sacudirse la fama de Oriente Medio de encima, pero Jordania es un remanso de paz entre las tensiones de sus países vecinos. Junto con Egipto, son los únicos dos países árabes que han firmado un tratado de paz con Israel (allá por los 90) y que aún sigue vigente. De hecho la vida en las ciudades es muy parecida a lo que conocemos en Europa. Nuestra recomendación es aplicar siempre el sentido común y consultar cualquier duda que nos surja en el alojamiento.

Nosotros hemos recorrido el país en coche, repostado en gasolineras, dormido en hoteles familiares, visitado Amán de noche y nunca nos hemos sentido inseguros. Hay puestos de policía turística en los puntos más turísticos y más importantes y controles de carretera de vez en cuando. Los locales siempre están dispuestos a ayudar y muchos hablan inglés muy bien. De hecho la frase que más escucharéis en cada esquina es: “Welcome to Jordan!”

Ropa

A menos que visitéis Jordania en los meses de invierno, casi siempre hace calor. Mucho calor. Aún fuera de la época estival, en Petra y Wadi Rum durante el día el sol aprieta incansablemente y unos 24 o 25 grados pueden parecer muchos más. Es necesario llevar ropa ligera y transpirable, sombrero (o pañuelo jordano) y gafas de sol. Las noches de otoño y primavera suelen ser más frescas, así que no está de más echar alguna chaqueta. El mar Muerto se encuentra a 400 metros bajo el nivel del mar, por lo que es bastante más caluroso que el resto del país. Amán y Jerash tienen temperaturas más suaves, aunque también cálidas.

En cuanto al calzado, para las pateadas de Petra es imprescindible llevar deportivas cómodas. Muchas zonas están cubiertas de arena y hacerlas en sandalias no es lo más recomendable. Para Wadi Mujib y el mar Muerto lo mejor es llevar unos escarpines que permitan caminar en el agua cómodamente.

Culturalmente y por muchos turistas que haya, no hay que olvidarse de que estamos en un país árabe y hay que ser respetuoso. Con objetivo de no llamar la atención, lo ideal es evitar las faldas o pantalones muy cortos y camisetas muy escotadas, sobre todo en las áreas más rurales.

Conducir en Jordania

Para recorre Jordania con total libertad hay dos opciones. La primera es contratar un vehículo con conductor que se adapte a vuestros horarios y preferencias. Esta opción, es evidentemente más cara y hay que hacerla a través de una agencia. Nuestra recomendación, sin embargo, es la de alquilar un coche para la duración completa del viaje. Es un país donde la gasolina es barata, no hay peajes, las distancias son relativamente cortas y las carreteras, fuera de la capital, están muy poco transitadas. Además, durante una semana de visita no hemos pagado ni un solo parking.

Las principales agencias de alquiler de coches están en el aeropuerto internacional Queen Alia. Nosotros alquilamos un coche de gama media y automático (muy recomendable para las cuestas jordanas) a través de booking con la compañía Payless. Esta empresa (y seguramente alguna más) te dan la opción de ir a recoger el coche a tu hotel de Amán sin incrementar apenas la tarifa, lo cual es ideal para acabar el tour en la capital, despreocuparse del coche y al día siguiente ir en taxi o Uber al aeropuerto. La verdad es que fue todo genial. Por cierto, no olvidéis el carnet internacional. Consta como necesario, aunque a nosotros no nos lo pidieron en ningún momento.

En cuanto a la conducción, las reglas son “en teoría” las mismas que en España. En la práctica, la conducción es bastante civilizada en carretera. Alrededor de Amán y Jerash es bastante más caótica. Las líneas de los carriles no están bien marcadas lo que hace que cada uno se coloque en el “carril” que más le apetezca. Como siempre, paciencia, despacito y a lo vuestro y llegaréis a cualquier sitio 🙂

Moneda y precios

La moneda oficial el JOD o Jordan Dinar. El efectivo sigue siendo necesario en muchas partes, así que lo mejor es sacar dinero una vez en el destino. Los pagos con tarjeta se suelen aceptar en hoteles y en (algunos) restaurantes.

En cuanto a los precios, Jordania no es un país barato. Las comidas en zonas turísticas rondan los 10-15 JOD por persona, además, siempre hay que añadir la tasa de servicio y los impuestos. Evidentemente hay sitios más baratos pero están más alejados de las zonas de visita. En cuanto a los hoteles, los de rango bajo cuestan unos 10 – 20 JOD por persona y noche, los de rango medio entre 25 y 30 JOD por persona y noche y los de rango alto o lujo parten de 60 – 70 JOD por persona y noche. Si conseguís comprar comida en un supermercado local (no uno de los turísticos de Petra) veréis que en realidad es todo baratísimo. Nuestro picnic para Wadi Rum con hummus, pan, atún, patatas, agua y unas galletas nos costó 2 JOD. La gasolina también es muy barata (1 JOD/litro aproximadamente). Y el alquiler del coche nos salió a unos 205 JOD para una semana con seguro de cobertura total.

Booking.com

Internet y electricidad

Nada más llegar al aeropuerto, podréis comprar una tarjeta SIM en uno de los quioscos que están justo a la salida. Nosotros lo contratamos con Orange y tuvimos muy buena cobertura durante todo el viaje. En Jordania hay múltiples tipos de enchufes (C / D / F / G / J) y dependiendo del hotel tienen instalados uno o varios tipos. Nosotros siempre verificamos en esta página si necesitamos o no adaptador.

La gastronomía jordana

Somos muy muy fans de la gastronomía árabe y la verdad es que en este viaje lo hemos gozado. Hummus a todas horas, verduras riquísimas, kebabs excelentes, queso y halumi de todo tipo…. en fin, solo de pensarlo se hace la boca agua. El plato tradicional por excelencia es el mansaf, una base de pan, con arroz, cordero, almendras y salsa de yogur por encima, ¡una delicia! También merece la pena probar la barbacoa beduina o zarb, que se cocina en la arena, y platos como el musakhan (cebolla caramelizada, especias, sumac y pollo a la brasa, servidos sobre un esponjoso pan fresco), la paella árabe o maqlouba (con arroz, cordero, pollo, ajo y berenjena) y los típicos mezze como el baba ganoush, el tabule, los kibbeh y nuestro preferido, las hojas de vid rellenas o waraq enab.

Curiosidades de Jordania

  1. El nombre oficial de Jordania es Reino Hachemite de Jordania aunque antes de la Primera Guerra Mundial se llamaba Transjordania. El territorio palestino de Cisjordania perteneció a Jordania durante los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, aunque en 1967 lo perdió ante Israel.
  2. Jordania es el único territorio de Oriente Medio que no posee petróleo. Su economía depende sobre todo del turismo. Además recibe a un gran número de refugiados sirios y palestinos. Se calcula que más de dos millones y medio (para una población total de 10 millones). El 95% de la población se considera musulmana, aunque con influencias occidentales. El velo no es obligatorio y las mujeres tienen los mismos derechos que los hombres.
  3. Jordania tiene solo 26 km de costa que le dan acceso al mar Rojo. En este punto se divisa la frontera con Israel, Egipto y Arabia Saudí. El mar Muerto, que en realidad es un lago muy salado (el 34% de su composición es sal), es el punto más bajo de la tierra, a 400 metros bajo el nivel del mar.
  4. Es costumbre regatear al hacer compras y siempre se debe aceptar el té, el café y la comida que nos ofrezca anfitrión. Es aconsejable evitar las muestras de afecto en público.

Itinerario de una semana

Día 1: Madrid – Amán
Aterrizamos en el aeropuerto internacional Queen Alia, recogemos nuestro coche de alquiler y nos dirigimos a la ciudad de los mosaicos, Madaba.

Día 2: Madaba, castillo de Kerak y Petra by night
Dedicamos la mañana a visitar los mosaicos y las iglesias de Madaba. Subimos al peculiar mirador de la iglesia de San Jorge y emprendemos el camino hacia Wadi Musa atravesando la autopista del desierto. Llegamos a Wadi Musa, la ciudad que alberga toda la infraestructura para visita Petra y descubrimos por primera vez el Tesoro de noche a la luz de las velas en Petra by night.

Día 3: Petra
Nos levantamos muy temprano para visitar esta maravilla del mundo moderno. Recorremos el Siq, el Tesoro, el Monasterio, las Tumbas Reales y mucho más. Llegamos tan cansados que a las 8 ya estamos en la cama 🙂

Día 4: Petra, Pequeña Petra y Wadi Rum
Nos volvemos a levantar muy temprano y hacemos la ruta de los miradores de Petra. A media mañana nos dirigimos a la Pequeña Petra para después emprender la ruta al desierto de Wadi Rum. Comemos de picnic en la jaima de unos beduinos y a continuación comenzamos el tour de 5 horas por el desierto que acaba con un increíble atardecer sobre las montañas rojas.

Día 5: Wadi Rum y el mar Muerto
Tras una noche contemplando el cielo más estrellado de nuestras vidas y una mañana disfrutando de las increíbles instalaciones del Aicha Luxury Camp, ponemos rumbo al mar Muerto. Hacemos una breve parada en una de las costas de sal y llegamos al Dead Sea Spa Hotel para experimentar por primera vez lo que es flotar en el mar Muerto.

Día 6: Wadi Mujib y Ma’In Hotel
Por la mañana hacemos el trekking acuático de Wadi Mujib, remontando un precioso cañón por el que discurre un río con múltiples saltos de agua. Por la tarde nos relajamos en el Ma’In Springs Hotel, con piscinas calientes y cascadas termales que caen de las montañas a 60º.

Día 7: Ma’In Hotel, Jerash y Amán
Pasamos la mañana en las piscinas calentitas de Ma’In y a mediodía ponemos rumbo a Jerash. Llegamos justo al atardecer a visitar las increíbles ruinas romanas. Dejamos el coche de alquiler en el Landmark Hotel de Amán y salimos a disfrutar de una rica cena y una copa en la capital del país.

Día 8: Amán y vuelta a casa
Dedicamos todo el día a conocer la vibrante capital de Jordania. Visitamos la mezquita azul, la ciudadela y el teatro romano. Nos perdemos por las calles llenas de tiendas y disfrutamos por última vez de la gastronomía jordana. Un Uber nos deja en el aeropuerto donde Ryanair nos llevará a Madrid en poco más de 5 horas.

¿Qué cambiaríamos de nuestro itinerario?

Nada. Nos ha encantado. Lo hemos disfrutado muchísimo porque cada día probábamos una experiencia nueva y descubríamos un lugar insólito. Si disponéis de más días, os recomendamos alargar vuestro viaje con alguna de estas alternativas:

– Si os gusta el buceo: la ciudad de Aqaba, a orillas del mar Rojo, posee un arrecife muy cerca de la costa donde hacer esnórquel. También se organizan diversas inmersiones de buceo en barcos hundidos y ¡hasta en tanques hundidos!
– Si os gusta el senderismo: la reserva de Dana es la opción ideal para deleitarse con el paisaje desértico y montañoso de esta parte de Jordania
– Si os gusta la arqueología: los castillos del desierto (Qasr Kharana, Qsar Amra, Qasr Azraq y Qasr Al-Hallbat) y los castillos cruzados (Kerak, Shobak y Ajlun) bien merecen unos días extra de exploración.

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